Blogia
Santuario

Las "siete condiciones" en el mundo moderno (I)

Lo que sigue es un intento de aplicación de las "siete condiciones" del relato budista a la sociedad occidental moderna. Nada más que una reflexión personal y sin duda superficial.

1) La tribu de los Vajji se reúne con frecuencia para discutir sus asuntos y participa mucha gente en estos encuentros.

El sistema democrático occidental no tiene su base en las personas y en el auténtico bien común asentado en los principios reales, sino en el poder y los intereses lucrativos de los grupos financieros. La participación en la vida pública se deja en manos de los políticos. El ciudadano medio dice: "que el Estado se preocupe de solucionar los problemas. Cuando me afecten a mí, o cuando algo vaya en contra de mis deseos, entonces lloraré para que mamá-Estado haga algo."

2) La tribu de los Vajji se reúne al unísono y actúa al unísono para llevar a cabo sus tareas tribales.


En lugar de existir una armonía, un vínculo natural entre el individuo y la colectividad, Occidente ha parido el individualismo y el colectivismo. En el sistema liberal que finalmente ha triunfado sobre los totalitarismos colectivistas, cada uno va a lo suyo y se preocupa de su propio "bienestar". En la teoría, el buen funcionamiento de este sistema contribuye al bien común, algo así como "si vas a lo tuyo correctamente haciendo funcionar el mercado, ello
redundará en el beneficio de la sociedad en general (puestos de trabajo, etc.)". Puede ser cierto en lo que atañe a la prosperidad económica, pero en la realidad, en el fondo, se establece un sistema de egoísmo que hace delegar en el Estado la responsabilidad para con el prójimo. Actuar al unísono es tener conciencia de la unidad profunda de todos los seres, y no trabajar desde el interés personal sino desde la entrega desinteresada por todos, aportando el propio grano de arena en lo que se hace.

3) La tribu de los Vajji no establece leyes sin que haya precedentes ni rompen las leyes existentes, sino que viven según las leyes tradicionales establecidas en el pasado.

Occidente ha dado la espalda al pasado y a todas las aportaciones tradicionales que aún perduran en potencia, incluida la Iglesia Católica, preservadora de los verdaderos principios que podrían restaurar esta civilización. Se diviniza el "progreso" basado en ideas mentales. Los principios tradicionales, surgidos de la experiencia espiritual de los orígenes y establecidos en la base de la sociedad durante siglos, dan paso a infinidad de teorías derivadas del abandono de lo divino y el culto a la razón, que por sí sola no es capaz de percibir la Realidad.

4) La tribu de los Vajji respeta, reverencia y venera a sus mayores y considera que es valioso su consejo.

Hoy en día se produce una paradójica situación: la población occidental es cada vez más vieja, debido al progreso de la medicina, pero al mismo tiempo los ancianos son excluidos de la vida pública, permanentemente relegados al asilo, aunque no estén físicamente en él. Se añade el problema de que los viejos de hoy crecieron ya en un mundo que abandonaba progresivamente la sabiduría tradicional, por lo que ya no son enteramente la voz de la tradición, y se sienten de alguna manera excluidos y sin la autoridad social que deberían tener naturalmente. Sin embargo, su experiencia y la sabiduría que confiere toda experiencia vital es valiosísima, pero no se le presta atención. El culto a la juventud es muy significativo. El ideal del triunfador posee las características de la juventud. Además, la niñez (o más bien el infantilismo) es idolatrada, desnaturalizando a los niños, y la vejez es vista como fealdad y precursora de la tan temida muerte. Los adultos, temerosos de la vejez, se niegan a crecer y a asumir la responsabilidad y el papel que toca en cada etapa de la vida.

(Continúa en el siguiente post).

0 comentarios