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Santuario

Nochevieja

Y se acerca la Nochevieja. Jano se dispone a abrirnos las puertas del nuevo año. Se vive en esa noche una suerte de carnaval, y lo dionisíaco se asoma con fuerza por unas horas, como diciendo: aquí estoy yo, no os olvidéis de mí.

Bueno, también Dionisos debe ser honrado, y no sólo Apolo. Que se lo digan a la madre de Penteo, que en un principio lo rechazó y ¡ay pena, qué dolor! el destino cruel que en sus manos cayó, cuando lo dionisíaco volvió con más fuerza y ya sin posible mesura ni control. O que se lo digan al propio Penteo, ¡horror!, que perdió la cabeza por no reconocer a Baco como dios en su momento.

Esquilo en su tragedia Bacantes nos advirtió. Hombres sensatos como Tiresias y Cadmo nos hablaron de equilibrio y mesura. Hay que aceptar y no negar, hay que tener cuidado de no rechazar con violencia lo dionisíaco. Pues lo que viene, se va.

Como dijo Louis Cattiaux: "Aceptemos igualmente lo bueno y lo malo, y dejemos a la meditación del tiempo el cuidado de separarlos en nosotros, pues los sabios han dicho: «La paciencia es la escalera de los filósofos y la humildad es la puerta de su jardín secreto»."

2 comentarios

Logan -

Bienvenido a Santuario, Puntualizador. Te he contestado en el post correspondiente.

Un saludo.