Blogia
Santuario

Del diario de a bordo

Viernes, 10 de diciembre 2004, mar en calma, brisa favorable. Llevo ya dos días navegando sin contratiempos desde que abandoné la isla rocosa. El viaje por el Inframundo fue, como esperaba, oscuro y silencioso, pero la luz del Cielo siempre ilumina los lugares oscuros. El dragón aún no está vencido, pero no me preocupo: acabaré domándolo. Un sabio me dijo que si sigo navegando con determinación, llegaré a darme cuenta de que nunca he abandonado el Santuario, que con tanto anhelo salí a buscar por estos mares. Así pues, seguiré adelante con confianza. Ni temeré a las fieras ni cogeré las flores.

Logan.

0 comentarios