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El Fin de los Tiempos (III): Puranas

El Fin de los Tiempos (III): Puranas La concepción cíclica de la tradición hindú es seguramente la más desarrollada o mejor conservada, y una de las más interesantes. Los textos donde se habla de los ciclos y el fin del mundo con mayor precisión son probablemente los Puranas, mucho más extensos y dedicados al tema del Fin de los Tiempos que la breve alusión que hace Hesíodo en sus Trabajos y Días.

Sobre los ciclos
Según la teoría "determinista" de la filosofía Shivaita, la Historia del hombre y el mundo, que es la Historia de la manifestación de lo divino, toma una forma cíclica, que afecta al desarrollo del mundo, las civilizaciones, los individuos. Al período en el que se da el desarrollo total de un mundo o estado del Ser Universal (Atma) se le denomina Kalpa, y está formado por 14 ciclos de 64.800 años cada uno, llamados Manvantaras. A su vez, cada Manvantara es el ciclo en el que se desarrolla una especie humana. Este ciclo está dividido en 4 Yugas, que se pueden equiparar a las cuatro Edades de la tradición griega, y cada uno es degeneración del que le precede. Los nombres que reciben y su duración son:

Krita-Yuga (o Satya-Yuga): Edad de Oro: 25.920 años.
Trêta-Yuga: Edad de Plata: 19.440 años.
Dwâpara-Yuga: Edad de Bronce: 12.960 años.
Kali-Yuga: Edad de Hierro: 6.480 años.

Según los textos, actualmente vivimos en la cuarta edad, el Kali-Yuga o Edad Oscura (al igual que dice Hesíodo con respecto a la Edad de Hierro). Como corresponde a la visión tradicional de los ciclos, a lo largo del Manvantara se produce una degradación espiritual al mismo tiempo que un progreso material. Al final de la Edad Oscura, sobreviene el Fin de los Tiempos, y a continuación se cierra el ciclo presente y comienza uno nuevo, en una Edad de Oro en la que el desarrollo espiritual es espontáneo y accesible para todos los seres. Es importante señalar que, según la visión tradicional, esta nueva Edad de Oro no se trata de un estado de "perfección" a conseguir en el futuro gracias a una "evolución" o un "progreso", sino de un estado primordial que surge al comenzar un nuevo ciclo, que se puede entender como un nuevo mundo. De ahí que se hable del "Fin del Mundo" (pralayä), pero no hay que entender el mundo en sentido absoluto, sino un mundo, es decir, el desarrollo actual de la especie humana, la civilización conocida.

El Fin del Mundo
Los Puranas dan una explicación muy clara de los varios sentidos en que se puede entender el "Fin del Mundo":

«Lo que se llama «Fin del Mundo» (pralayä) ocurre de tres maneras: una provocada (naïmittikä); la segunda natural (prâkritä); la tercera inmediata (atyantikä).

La destrucción provocada (que concierne a todos los seres vivos sobre la tierra), tiene lugar al final de cada Kalpä (ciclo de los Yuga). A esta destrucción se le llama accidental o provocada.

La destrucción natural (prâkritä) es la que concierne al universo entero. Tiene lugar cuando cesa este sueño divino que es el mundo. La materia, el espacio, el tiempo cesan entonces de existir. Tiene lugar esta destrucción al final de los tiempos (parardhä).»
(Vishnu Purana 1.3.,1-3.)

La tercera destrucción llamada inmediata (atyankikä) se refiere a la liberación (moksha) del individuo para el cual el mundo aparente cesa de existir.

Sin más preámbulos, paso a mostrar una selección de textos de los Purana sobre los últimos tiempos y el fin del mundo:


LOS SIGNOS PRECURSORES

Según el Linga Purana:

«Son los más bajos instintos los que estimulan a los hombres del Kali Yuga. Ellos eligen preferentemente ideas falsas. No dudan en perseguir a los sabios. El deseo les atormenta. La negligencia, la enfermedad, el hambre, el miedo se extienden. Habrá graves sequías. Las diferentes regiones de los países se opondrán unas a las otras.

Los libros sagrados ya no se respetarán. Los hombres no tendrán moral, y serán irritables y sectarios. En la edad de Kali se extienden las falsas doctrinas y los escritos engañosos.

Las personas tienen miedo ya que descuidan las reglas enseñadas por los sabios y no efectúan ya más los ritos correctamente.

Muchos perecerán. El número de príncipes y de agricultores disminuirá gradualmente. Las clases obreras quieren atribuirse el poder real y compartir el saber, la comida y los lechos de los antiguos príncipes. La mayor parte de los nuevos jefes es de origen obrero. Ellos perseguirán a los sacerdotes y a los que tengan sabiduría.

Se matará a los fetos en el vientre de su madre y se asesinará a los héroes. Los Shudra (obreros) pretenderán comportarse como Brahmanes (sabios) y los sacerdotes como obreros.

Los ladrones llegarán a reyes, los reyes serán ladrones.

Muchas serán las mujeres que tendrán relaciones con varios hombres.

La estabilidad y el equilibrio de las cuatro castas de la sociedad y de las cuatro edades de la vida desaparecerán de todas partes. La tierra producirá mucho en algunos lugares y demasiado poco en otros.

Los dirigentes confiscarán la propiedad y harán de ella un mal uso. Ellos dejarán de proteger al pueblo.

Hombres viles que habrán adquirido un cierto saber (sin tener las virtudes necesarias para su uso) serán honrados como sabios.

Hombres que no poseen las virtudes de los guerreros llegarán a ser reyes. Habrá sabios que estarán al servicio de hombres mediocres, vanidosos y rencorosos. Los sacerdotes se envilecerán al vender los sacramentos. Habrá muchas personas desplazadas, errando de un país a otro. El número de hombres disminuirá, el de mujeres aumentará.

Los animales de presa serán más violentos. El número de vacas disminuirá. Los hombres de bien renunciaran a tener un papel activo.

Comida ya cocinada será puesta en venta. Los libros sagrados se venderán en las esquinas de las calles. Las chicas jóvenes comerciarán con su virginidad. El dios de las nubes será incoherente con la distribución de lluvias. Los comerciantes harán operaciones deshonestas. Ellos estarán rodeados de falsos filósofos pretenciosos. Habrá muchos mendigos y parados. Todo el mundo empleará palabras duras y groseras. No se podrá confiar en nadie. Las personas serán envidiosas. Nadie querrá ser recíproco con un servicio recibido. La degradación de las virtudes y la censura de los puritanos hipócritas y moralizantes caracterizarán el periodo del fin de Kali. Ya no habrá más reyes. La riqueza y las cosechas disminuirán. Grupos de bandidos se organizarán en las ciudades y en el campo. El agua escaseará y los frutos serán poco abundantes. Aquellos que deberían asegurar la protección de los ciudadanos no lo harán. Numerosos serán los ladrones. Las violaciones serán frecuentes. Muchos individuos serán pérfidos, lúbricos, viles y temerarios. Llevarán el pelo en desorden. Nacerán muchos niños cuya esperanza de vida no superará los dieciséis años. Aventureros tomarán la apariencia de monjes con la cabeza afeitada, vestimentas naranja, y rosarios alrededor del cuello. Se robarán las reservas de trigo. Los ladrones robarán a los ladrones. Las personas se volverán inactivas, letárgicas y sin objetivo. Las enfermedades, las ratas y las substancias nocivas les atormentarán. Personas afligidas por el hambre y el miedo se refugiarán en los «refugios subterráneos» (kaushikä).

Raras serán las personas que vivirán cien años. Los textos sagrados serán adulterados. Los ritos serán descuidados. Los vagabundos serán numerosos en todos los países.

Los heréticos se opondrán al principio de las cuatro castas y de las cuatro épocas de la vida. Personas no cualificadas pasarán por expertos en materia de moral y de religión.

Las personas masacraran a las mujeres, a los niños, a las vacas y se matarán unos a otros.»

(Linga Purana, capítulo 40)

Según el Vishnu Purana (Libro VI, cap. 1):

«Las personas del Kali Yuga pretenderán ignorar las diferencias de razas y el carácter sagrado del matrimonio (que asegura la continuidad de una raza), la relación de maestro a alumno, la importancia de los ritos. Durante el Kali Yuga personas de cualquier origen se casarán con chicas de cualquier raza. Las mujeres se harán independientes y buscarán bellos varones. Ellas se adornarán con peinados extravagantes y dejarán a un marido sin recursos por un hombre rico.

Ellas serán delgadas, golosas, apegadas al placer. Producirán demasiados hijos pero serán poco respetadas. No se interesarán más que en ellas mismas, serán egoístas, sus palabras serán pérfidas y engañosas.

Mujeres de alta alcurnia se entregarán a los deseos de los hombres más viles y practicarán actos obscenos.

Los hombres no querrán mas que ganar dinero, los más ricos serán los que detenten el poder. Aquellos que posean muchos elefantes, caballos y carros serán reyes. Las personas sin recursos serán sus esclavos.

Los jefes de estado no protegerán ya más al pueblo sino que, por medio de los impuestos, se apropiarán de todas las riquezas. Los agricultores abandonarán sus trabajos de labranza y de cosecha para volverse obreros no especializados (kârû-karmä) y tomarán la conducta de los «fuera-de-casta». Muchos se vestirán de harapos, estarán sin trabajo, dormirán en el suelo, viviendo como miserables.

Por la falta de poderes públicos muchos niños morirán. Algunos tendrán el pelo blanco ya a los doce años.

En estos tiempos la vía trazada por los textos sagrados desaparecerá. Las personas creerán en teorías ilusorias. No habrá ya más moral y la duración de la vida se reducirá.

Las personas aceptarán como artículos de fe las teorías promulgadas por cualquiera. Se venerarán los falsos dioses en los falsos ashrams en los cuales se decretarán arbitrariamente ayunos, peregrinajes, penitencias, donación de bienes, austeridades en el nombre de pretendidas religiones. Personas de baja casta llevarán un hábito religioso y, por su comportamiento mentiroso, se harán respetar.

Las personas tomarán el alimento sin haberse lavado. No venerarán ni el fuego doméstico ni a los huéspedes. No practicarán los ritos fúnebres.

Los estudiantes no observarán las reglas de su estado. Los hombres establecidos no harán ya más ofrendas a los dioses ni dones a las personas meritorias.

Los ermitaños (vanaprasthä) comerán comida de burgueses y los monjes (sanyasi) tendrán lazos amorosos (snéhä-sambandhä) con sus amigos.

Los obreros (shudrä) reclamaran la igualdad con los sabios. Las vacas no serán salvadas porque ellas darán leche.

Los pobres harán una gloria de su pobreza y las mujeres de la belleza de su cabello.

El agua faltará y, en muchas regiones, se mirará el cielo con la esperanza de un chubasco. Las lluvias escasearán, los campos se volverán estériles, los frutos no tendrán más sabor. El arroz faltará, se beberá leche de cabra.

Las personas que sufran la sequía se alimentarán de bulbos y de raíces.

No tendrán alegrías ni placer. Muchos se suicidarán. Sufriendo de hambre y de miseria, tristes y desesperados, muchos emigrarán hacia los países en los que crece el trigo y el centeno.

Los hombres con poca inteligencia, influenciados por teorías aberrantes, vivirán en el error. Ellos dirán: ¿para qué los dioses, los sacerdotes, los libros santos, las abluciones?

Ya no se respetará más el linaje de los ancestros. El joven esposo irá a vivir a casa de sus suegros. El dirá: «¿qué significan un padre o una madre? Todos según sus actos, su Karma, nacen y mueren. (por lo tanto la familia, el clan, la raza, no tiene ningún sentido)»

En el Kali Yuga los hombres no tendrán virtudes, ni pureza, ni pudor, y conocerán grandes desgracias.»

(Vishnu Purana, VI.1.)

Según el Linga Purana (capítulo 40):

«Durante el periodo de crepúsculo en que acaba el Yuga, el justiciero vendrá y matará a los malvados. Nacerá de la dinastía de la luna. Su nombre es guerra (Samiti). Vagará por toda la tierra con una vasta armada. Destruirá a los Mlécchä (los bárbaros. Los occidentales) por miles. Destruirá a las personas de baja casta que han tomado el poder real (de la realeza) y exterminará a los falsos filósofos, los criminales y las personas de sangre mezclada. Comenzará su campaña en su trigésimo segundo año y continuará durante veinte más.

Matará a millones de personas, la tierra será arrasada. Las personas se matarán entre ellas furiosamente. Al final quedarán por un lado y por otro grupos de personas que se matarán entre ellos para robarse mútuamente. Agitados y confusos abandonarán sus mujeres y sus casas.

No tendrán educación, ni ley, ni vergüenza, ni amor. Abandonarán los campos para emigrar fuera de las fronteras de su país.

Vivirán del vino, de la carne, de las raíces y de los frutos, se vestirán con cortezas, con hojas, con pieles de animales. No utilizarán más la moneda. Tendrán hambre, estarán enfermos y conocerán la desesperación. Es entonces cuando algunos comenzarán a reflexionar.»

(Linga Purana, capitulo. 40.)


LA DESTRUCCIÓN ACCIDENTAL, PROVOCADA O NATURAL DEL MUNDO

"La destrucción (de las especies vivas) que es llamada accidental o provocada (naïmittikä) tendrá lugar al final del Manvantarä (la era de un Manu), del ciclo de los Yuga. Concierne por lo tanto a la especie humana.

Tendrá lugar cuando el creador no encuentre otro remedio que una destrucción total del mundo para poner fín a la multiplicación desastrosa y no prevista de los seres vivos." (Mahabharata, 12.248., 13-17)

"Será precedida de una sequía de cien años durante la cual los seres que no sean fuertes perecerán. Siete explosiones de luz secarán todas las aguas. Los mares, los ríos, los arroyos de las montañas y las aguas subterráneas quedarán desecadas.(.....) Una masa de fuego girará con gran estruendo. Envueltos en esos círculos de fuego todos los seres móviles e inmóviles serán destruidos. El dios destructor inflará enormes nubes que harán un ruido terrible. Una masa de nubes cargadas de energía, destructoras de todo, aparecerá en el cielo como una manada de elefantes." (Vishnu Purana, I. Cap. 8. 18-31)

"Algunas de estas nubes serán negras, otras blancas como el jazmín, otras ocres, otras amarillas, otras grises como los asnos, otras rojas, azules como el lapis o el zafiro, otras salpicadas de manchas, naranja, índigo. Se parecerán a ciudades o a montañas. Cubrirán toda la tierra.

Estas nubes gigantescas, haciendo un ruido terrible, oscurecerán el cielo e inundarán la tierra de una lluvia de polvo que apagara el fuego terrible. Después, por medio de un interminable diluvio inundarán el mundo entero. (Vishnu Purana, I, cap. 7, 24-40)


LA DESAPARICIÓN O MUERTE NATURAL DEL MUNDO

«La destrucción del mundo está implícita en el hecho mismo de la creación, y sigue un proceso inverso en el pensamiento del Creador. Cuando la fuerza de expansión (tamas) y la de concentración (sattva) se equilibran, la tensión (rajas), que es la causa primera, la substancia del universo, cesa de existir y el mundo se diluye en lo imperceptible. Todos los vestigios de la creación son destruidos, Pradhana y Purusha quedan inactivos. La tierra, la atmósfera, los mundos planetarios y extra-planetarios desaparecen. Todo lo que existe se reúne en una sola masa líquida, un océano de fuego en el que se disuelve el mundo. Es en ese inmenso océano cósmico donde el principio organizador, Brahma, se duerme hasta que, al final de la noche, se despierta y, tomando la forma de un jabalí (símbolo de la casta espiritual), levanta un nuevo mundo.» (Linga Purana, 1.4., 36-61)

«La duración del universo se expresa con un número de dieciocho cifras. Cuando el fin de los tiempos llega, el principio del olfato (gandha tanmatra) desaparece y, con él, la materia sólida. Todo se vuelve líquido.

Después desaparece el principio del gusto (rasa tanmatra) y con él el elemento líquido. Todo se vuelve gaseoso. A continuación desaparece el principio del tacto (sparsha tanmatra) y con él el elemento gaseoso. Todo se vuelve fuego.

Desaparece entonces el principio de la visibilidad, el Rupa Tanmatra (forma y luz).

Cuando la visibilidad desaparece no queda más que la vibración del espacio que desaparece en su momento.

No queda más que el espacio como un vacío de forma esférica en el cuál solo el principio vibratorio existe. Esta vibración es reabsorbida en él «Principio de los elementos», es decir el principio de identificación o de individualidad (ahamkara).

Habiendo desaparecido los cinco elementos y los cinco sentidos, solo queda el principio de individualidad (ahamkara) que forma parte de la fuerza de expansión (tamas) que, ella también , se disuelve en el gran principio (mahat tattva) que es el principio de la consciencia (buddhi).

El plan (purusha), indestructible, omnipresente, que es una emanación del Ser, vuelve a su fuente.»
(Vishnu Purana, I cap. 8 y 9)

«El juego (lîla) del nacimiento y de la desaparición de los mundos es un acto de poder del Ser, que está mas allá de la substancia (pradhana) y del plan (purusha), de lo manifestado (vyakta), de lo no-manifestado (avyakta) y del tiempo (kala).

El tiempo del Ser no tiene ni principio ni fin. Es por eso que el nacimiento, la duración y la desaparición de los mundos no se detiene nunca. Después de la destrucción ya no existe ni día ni noche, ni espacio, ni tierra, ni oscuridad, ni luz, ni nada que no sea el Ser más allá de las percepciones de los sentidos o del pensamiento.»

(Vishnu Purana, I cap. 1, 18-23)


Textos extraídos de la web KALI YUGA.

2 comentarios

Logan -

Tienes razón, resulta chocante lo identificable de algunos pasajes con el mundo actual. La verdad es que no sé con certeza si son traducciones fieles, porque no tengo una edición impresa para comparar. Pero en principio me inclino a pensar que, aunque es posible que haya habido alguna licencia por parte del traductor a la hora de elegir palabras ("obreros", "burgueses") o expresiones que suenan muy modernas, seguramente estas licencias no pasan de ser adaptaciones, fieles al original en su esencia (al fin y al cabo siempre ha habido "obreros" y "burgueses", aunque no se llamaran así ni fueran exactamente lo mismo), aunque quizá no sean las "perfectas" traducciones académicas. La verdad es que sin tener un texto delante para contrastar, no lo sabría decir con seguridad. Supongo que los preconceptos del traductor, como dices, han podido influir, aunque creo que la traducción no cambia en esencia el sentido.

Mi impresión es que no sólo estos textos son más o menos identificables en muchos aspectos con la actualidad, sino que esto ocurre con los textos sobre el fin del mundo de muchas otras tradiciones, que además coinciden entre sí en muchos puntos. Parece haber en las escrituras sagradas de todas las culturas una sabiduría o un conocimiento de la Historia y sus ciclos que, sí, resulta chocante, y al menos da que pensar. Son símbolos, pero me parece que los símbolos dicen mucho. Hay mucho tema para investigar, el ámbito de las religiones y mitologías comparadas me parece muy interesante y sugerente.

En cuanto a la época a la que pertenecen estos escritos, por lo que he podido averiguar los Puranas fueron puestos por escrito a lo largo de muchos siglos desde alguna época desconocida antes de Cristo hasta el s. XV d. C.

Como ves yo tampoco soy ningún experto en la tradición hindú. He leído fragmentos y referencias aquí y allá, y alguna obra completa.

Toni M. Jover -

Saludos, Logan. No tengo mucho conocimiento de la tradición hindú, y lo cierto es que algunos de los pasajes que refieres se sirven de un vocabulario y unas descripciones tan ídentificables con los tiempos que vivimos que resultan estremecedoras.

¿A qué época aproximada pertenecen estos escritos, y su traducción a las lenguas occidentales? Me pregunto hasta qué punto los preconceptos del propio traductor no han podido influir...

Es una pregunta inocente. Ya te digo que los temas hindúes son una de mis muchas asignaturas pendientes.