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El Fin de los Tiempos (II): Hesíodo

El Fin de los Tiempos (II): Hesíodo Vamos con el segundo texto que he seleccionado para posar la mirada sobre el tema del fin del mundo, tan importante, simbólico y sugerente en todas las tradiciones.

Para entender los textos apocalípticos hay que tener en cuenta el llamado "mito de las Edades" o doctrina de los ciclos cósmicos, de la que hablamos brevemente en la introducción. Una de las tradiciones que más claramente muestran este esquema del tiempo cíclico es la clásica, y el autor que mejor lo expresa dentro de esta tradición es sin duda Hesíodo, que en sus Trabajos y días cuenta el devenir de la humanidad desde la Edad de Oro, el tiempo primordial en el que los hombres "vivían como dioses, con el corazón libre de preocupaciones, sin fatiga ni miseria", para ellos la muerte no era una trágica ruptura, y el campo producía espontáneamente sus frutos. Adam, el Hombre Primordial, en el Paraíso. Tras la Edad de Oro, se van sucediendo la Edad de Plata y la Edad de Bronce, que se caracterizan por una decadencia progresiva, y tras una Edad Heroica (en el caso de la Hélade representada por los héroes homéricos) que debería en mi opinión considerarse como intermedia y no propiamente una Edad, se llega a la Edad de Hierro, contemporánea de Hesíodo y, se entiende, nuestra.

Hay que leer el mito completo para entenderlo en su conjunto, pero aquí voy a reproducir sólo la última parte, la correspondiente a la última edad, para ceñirme al tema del que nos ocupamos. Asimismo, el análisis del mito tiene riquísimas posibilidades, sobre todo en el ámbito de la comparación con otras tradiciones, especialmente la india, pero me voy a limitar a presentar el texto para que hable por sí solo, pues una característica esencial que tienen los textos míticos y sagrados es que parecen hablar más a la intuición que a la razón. Sí quisiera señalar un dato importante: que Hesíodo apunta a un nuevo ciclo que comenzará tras el fin del presente, pues dice que preferiría "haber nacido después". Así, aunque aparentemente Hesíodo deja inconclusa la historia de la humanidad, hay que tener en cuenta que según la visión cíclica del mundo y la Historia, cuando la humanidad ha llegado a una decadencia espiritual y moral máxima, sobreviene un cataclismo (como los Diluvios de muchas tradiciones) y una posterior regeneración. Tras el Fin de los Tiempos que relata Hesíodo, última parte de la Edad de Hierro, se entiende que la destrucción y posterior renacimiento han de entenderse ya no como "enderezamientos" dentro del ciclo, sino como una renovación total y un nuevo ciclo, luego, se entiende, una nueva Edad de Oro. En el Ragnarök germánico, como se verá, también se habla de una nueva tierra y un nuevo sol, y en la tradición cristiana, tras la Parousía o Seguna Venida de Cristo, nacerá un nuevo cielo y una nueva tierra, e igualmente con la llegada del Mahdi en el Islam, y en todas las demás tradiciones. Ahí va el texto hesiódico:


"Y luego, ya no hubiera querido estar yo entre los hombres de la quinta generación sino haber muerto antes o haber nacido después; pues ahora existe una estirpe de hierro. Nunca durante el día se verán libres de fatigas y miserias ni dejarán de consumirse durante la noche, y los dioses les procurarán ásperas inquietudes; pero no obstante, también se mezclarán alegrías con sus males.

Zeus destruirá igualmente esta estirpe de hombres de voz articulada, cuando al nacer sean de blancas sienes. El padre no se parecerá a los hijos ni los hijos al padre; el anfitrión no apreciará a su huésped ni el amigo a su amigo y no se querrá al hermano como antes. Despreciarán a sus padres apenas se hagan viejos y les insultarán con duras palabras, cruelmente, sin advertir la vigilancia de los dioses -no podrían dar el sustento debido a sus padres ancianos aquellos cuya justicia es la violencia-, y unos saquearán las ciudades de los otros. Ningún reconocimiento habrá para el que cumpla su palabra ni para el justo ni el honrado, sino que tendrán en más consideración al malhechor y al hombre violento. La justicia estará en la fuerza de las manos y no existirá pudor; el malvado tratará de perjudicar al varón más virtuoso con retorcidos discursos y además se valdrá del juramento. La envidia murmuradora, gustosa del mal y repugnante, acompañará a todos los hombres miserables.

Es entonces cuando Aidos y Némesis, cubierto su bello cuerpo con blancos mantos, irán desde la tierra de anchos caminos hasta el Olimpo para vivir entre la tribu de los Inmortales, abandonando a los hombres; a los hombres mortales sólo les quedarán amargos sufrimientos y ya no existirá remedio para el mal."


Hesíodo, Trabajos y días, vv. 174-202, Madrid, Gredos, 2000.

4 comentarios

Toni M. Jover -

Parece que no vas muy desencaminado. Te corto y pego un texto que he recogido de http://www.efba.org/efbaonline/sanmartin-10.htm:

(…)
¿Qué es este Aidos, Demonio del Pudor?

La palabra griega "Aidos" significa un sentido de pudor, de modestia, de íntima vergüenza. Aquí es interesante apelar la fábula platónica del anillo de Giges, que hace invisible a quien lo lleva, como artificio creado para diferenciar al hombre que es íntimamente justo de aquel cuya única motivación es la apariencia social. El "Aidos" debería restringir siempre a un hombre bueno a cometer un acto indigno, lo vean o no. De este modo, el "Aidos" se relaciona con la dignidad, con cierta ascensión. Por ejemplo, se dice que se pasa de un orden basado en la fuerza bruta, a la Polis, entendida como un Orden que brota del "Aidos" y de la "Diké" (sentido de justicia).

En el mismo sentido, en la mitología, "Aidos" es la deidad del Pudor y mora en el Olimpo al lado de Zeus.
(…)

Y por hoy acabó mi noctivagia. Retírome a los mis aposentos, que no es lo mismo que a las mis posaderas.

Hasta pronto, Logan.

Logan -

Por cierto, Pierre Grimal dice de Némesis: "personifica la 'Venganza divina' -a veces la divinidad que, como las Erinias, castiga el crimen, pero, con más frecuencia, el poder encargado de suprimir toda 'desmesura'...".

Osea, que Némesis se va, y la desmesura campa a sus anchas en los últimos tiempos.

Logan -

Muy oportuna tu sugerencia. La verdad es que el nombre de Aidos no me sonaba o no me acordaba de qué significaba, y dejé pasar el asunto por pereza. Pero es importante.

Es curioso, porque en la edición de Gredos aparece con inicial mayúscula, por lo que se supondría que es una divinidad, pero no aparece en el Diccionario de Mitología de Grimal. He buscado el significado del término griego y esta es la definición tal cual: "sentimiento de vergüenza, pudor, honor, dignidad; consideración, respeto, reverencia; perdón; cosa que inspira vergüenza o respeto; vergüenza, cosa vergonzosa o escandalosa; dignidad, majestad". Ser AIDÓIOS es ser "venerable, augusto, respetable", o "vergonzoso, ruboroso, modesto", pero también "reverente, respetuoso". Y el verbo AIDÉOMAI significa "avergonzarse; respetar, sentir respeto o consideración por alguien o por algo", pero también "perdonar a uno, reconciliarse con él".

Así que quizá se podría decir (es una suposición mía) que Aidos es un equivalente del Honos romano, el dios del honor, que tenía un templo en Roma. En todo caso, el sentido simbólico creo que apuntaría a que, llegado el tiempo final de oscuridad, prevalecimiento de hýbris (soberbia) y disminución de díke (justicia o virtud), el honor abandona a los hombres, porque ellos le dan la espalda con sus actos. Y es la consecuencia natural de la degradación del mundo. El honor, la excelencia por los actos nobles, la vergüenza ante los actos innobles, la reverencia (en primer lugar ante lo sagrado que hay en todo según la visión tradicional, entiendo, en un sentido superior y más interior que la reverencia hacia lo virtuoso), la dignidad, se van al Olimpo, "centro del mundo" para la civilización griega. Lo que me sugiere, dado que el Olimpo era situado aquí, en una montaña de este mundo, y no en un más allá indeterminado, que estas virtudes permanecen en potencia como semillas en ese "centro del mundo" que parece estar en el mundo pero fuera del proceso de degradación que le afecta. Quizá para ser sembradas en el nuevo ciclo.

En fin, elucubraciones nocturas.

Toni M. Jover -

Vaya, Logan. Tenemos la misma edición de Hesíodo.

La referencia a Némesis, la "venganza de los dioses" o "justicia divina", que marcha abandonando a los hombres, la entiendo...

Pero ¿sabes otra grafía posible para "Aidos"? No consigo saber de qué personaje se trata, al menos con ese nombre.