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Santuario

La fuga de Logan

La fuga de Logan Me parece justo hablar de la obra en la que en parte me he basado para el concepto de esta bitácora: "La fuga de Logan" (Logan's Run, 1976) es una de esas viejas películas de ciencia-ficción que conservan su encanto y su belleza a pesar del paso del tiempo, y a pesar de parecer ahora desfasadas y horteras al lado del superdesarrollo actual de los efectos digitales. Trata de un mundo futuro postapocalíptico, donde los hombres viven encerrados en una ciudad controlada y dirigida por el ordenador central. Es un mundo donde todos son jóvenes y bellos, donde todos los problemas de la vida están "resueltos" y sólo queda el placer, que el sistema proporciona a los ciudadanos. Estos ciudadanos carecen de cualquier tipo de valores éticos o vínculos afectivos, así como de responsabilidades, preocupaciones o inquietudes. Viven pues como hombres-masa o niños no desarrollados en un mundo aparentemente perfecto y feliz al estilo del descrito en Un mundo feliz de Aldous Huxley. Pero cuando, al llegar a los treinta, el color del cristal que llevan en la mano se vuelve rojo, deben asistir al "rito" del Carrusel, en el que son "renovados", es decir, asesinados.

Es evidente que el miedo a la muerte parece seguir clavado en la naturaleza humana en ese mundo tan odiosamente perfecto y deshumanizado; cosa de agradecer, porque es ese miedo el incentivo que sin duda mueve a los rebeldes a escapar hacia un mundo mítico, el mundo exterior, llamado "Santuario" y representado por un símbolo tradicional, el Ankh. Logan, el protagonista, es un policía, un agente de ese sistema que, obligado por el ordenador central a perseguir a los rebeldes, y privado de su precioso tiempo (esto es, cristal enrojecido prematuramente, para pasar desapercibido entre los rebeldes treintañeros), decide escapar con una chica rebelde, en busca del Santuario. Después de las aventuras y peripecias correspondientes, ambos consiguen salir al mundo exterior, y descubren la realidad: la luz del Sol, la naturaleza salvaje, la libertad, el amor y las lágrimas, lo bueno y lo malo que ofrece la vida real. En cualquier caso, vida y muerte, juventud y vejez, aceptadas y no negadas. Y también la tradición y los valores de un pasado y una cosmovisión que aún permanece en potencia, en la persona de un anciano que vive con sus decenas de gatos. Ahora, ese miedo a la muerte ha dado paso a un amor a la vida, lo cual incluye por supuesto aceptar la muerte.

Logan -que por cierto, gracias a Mujerárbol sé que procede de Lóchán ("espléndido"), lo cual me recuerda a la luz (lux, light) y al Lógos de la tradición clásica, hermética y cristiana-, ahora, vuelve a la Ciudad de las Cúpulas para salvar a sus habitantes (lo que me recuerda al voto del Boddhisatva del Budismo Mahayana), los cuales, aunque reacios al principio a abandonar su cómoda vida ilusoria, acaban teniendo que aceptar cuando su ciudad se desmorona. Salen al exterior, y descubren, impresionados y, de algún modo, como si acabaran de despertar, la vida del mundo y la vejez del curioso anciano (es decir, la tradición y la aceptación de esa vida en todas sus facetas, bonitas y feas).

En resumen, una película que me fascinó cuando la vi siendo un niño, y que al redescubrirla, en tiempos recientes, me sugirió todos estos ricos matices que he intentado mostrar. Lo que demuestra que es posible encontrar cauces para el espíritu en algunas obras de arte modernas, símbolos iniciáticos en las peripecias de sus personajes. Ahora, me pregunto... ¿acabaremos nosotros, los actuales seres humanos, por siempre encapsulados en la Ciudad de las Cúpulas que ya se cierra cada vez más sobre nosotros? No lo creo, pero entonces la cuestión es: ¿saldremos al mundo exterior de buen grado, o por la fuerza de las circunstancias y la violencia de los cambios, como les sucede a Logan y sus conciudadanos?

5 comentarios

Logan -

Bienvenido, Sadman. El remake me da bastante miedo. No entiendo esa manía por hacer remakes de películas clásicas que están perfectamente como están. Cierto es que, a veces, llega un Peter Jackson y te hace una nueva obra maestra (o casi) con un remake de King-Kong.

En el caso de La Fuga de Logan, creo (no estoy seguro) que el director va a ser Brian Singer, de X-Men, lo cual no me inspira demasiado entusiasmo. Pero bueno... Todo se verá.

Sadman -

Espero con impaciencia a que nos traigan a la zona 2 el DVD de la película clásica de 1976, y también la serie de televisión emitida hace años y por último el "remake" que tienen pensado hacer ahora.

Logan -

Gracias, Toni. Es curioso, pero en mi experiencia de este blog hay cosas que brillan con mucha fuerza, y la principal es la relación amistosa y literaria entre tú y yo y entre tu Mítica y mi Santuario. ¡Oh dulces comienzos de toda obra, siempre dorados!

Gracias, Teófilo. Tomo nota de tu consejo. Hace tiempo que le he echado el ojo a La Isla, pero aún no he tenido tiempo para verla y juzgarla. Espero remediarlo pronto, y quizá escriba algo sobre ella aquí.

Teófilo -

Debes de ir a ver Island, otra obra de paraísos disléxicos futuristas. Su mensaje pro-Vida es poco usual en el cinema norteamericano. La película tiene escenas que recuerdan a Logan's Run.

Toni M. Jover -

No lo dudes, Logan: la etimología de tu nombre tiene mucho que ver con los términos que refieres. Esta muy relacionada con Lug, antiguo dios céltico, uno de los Tuatha dé Danann en la tradición gaélica irlandesa.